En casa o fuera de casa. Solo o acompañado. Me gusta emborracharme porque sí.
No soy alcohólico, bebo muy de vez en cuando. Pasan semanas enteras en las que no tomo nada, pero me gusta hacerlo. No sólo por el sabor de la bebida alcohólica, sino por la embriaguez, claro.
La sensación de mareo es muy agradable. Pero sobretodo, me gusta la desinhibición. Siempre me ha gustado provocar. Me gustaría ser provocador profesional. El mundo es demasiado serio.
A lo mejor soy provocador de boca para afuera, y no lo soy realmente... La verdad es que no lo sé. Y no lo sé porque este blog lo escribo anónimamente. Si me gustase provocar de verdad lo haría personalmente... Supongo...
En cualquier caso, en cuanto bebo, me desinhibo. He conducido borracho mientras me masturbaba. Me he paseado por las zonas comunes de mi edificio enseñando la polla. He follado en parques, al aire libre. He frotado la polla en el culo de todas las tías que he podido en las discotecas. He tenido conversaciones provocadoras con mujeres, y me encanta cuando se ponen al nivel. Me las follaría todas. Todas las tías tienen algo por lo que merece la pena follárselas.
Estoy muy caliente, y estoy bebiendo. Creo que me voy a pajear ahora mismo. A ver si alguna vecina ve cómo me la meneo delante de la ventana.
sábado 13 de junio de 2009
sábado 16 de mayo de 2009
Pajas en grupo
Todavía me acuerdo de cuando quedábamos los amigos, de pequeños y nos escondíamos en alguna parte para hacernos pajas en grupo.
Teníamos 11 años y era lo que acabábamos de aprender. Cuando anochecía nos íbamos a alguna parte escondida y oscura a hacernos pajas. Ninguno de los que estábamos allí eyaculábamos.
La moda de pajearse en grupo duró muy poco, y no tenía nada de sexual o morboso, era como ir a tirar piedras a los cristales de una vieja fábrica, era solamente algo más que hacer a escondidas.
Estoy convencido de que muchos de los que íbamos ya no se acuerdan de eso. Dudo que lo admitiesen si se lo preguntase. De hecho, ni yo lo recordaba, y en un momento de lucidez (o estupidez) me ha venido ese recuerdo a la cabeza.
Teníamos 11 años y era lo que acabábamos de aprender. Cuando anochecía nos íbamos a alguna parte escondida y oscura a hacernos pajas. Ninguno de los que estábamos allí eyaculábamos.
La moda de pajearse en grupo duró muy poco, y no tenía nada de sexual o morboso, era como ir a tirar piedras a los cristales de una vieja fábrica, era solamente algo más que hacer a escondidas.
Estoy convencido de que muchos de los que íbamos ya no se acuerdan de eso. Dudo que lo admitiesen si se lo preguntase. De hecho, ni yo lo recordaba, y en un momento de lucidez (o estupidez) me ha venido ese recuerdo a la cabeza.
lunes 11 de mayo de 2009
De la mamada a dejarse dar por el culo
Antes las tías sólo follaban y de formas bastante aburridas quiero creer. Pero a finales del siglo pasado hubo una liberación o revelación sexual o lo que sea, que hizo que las tías fuesen un poco más allá en el sexo, y empezaron a chupar las pollas.
Ahora, chupar la polla no es diferencial, cualquier tía te chupa la polla. Y si dice que no sólo tienes que ponerle la polla en la boca y te la acaba chupando. Al fin y al cabo, ese es un sexo de lo más seguro que hay...
Las tías tienen que dar un paso más allá. Algunas, pocas todavía, se comportan como auténticas putas en la cama, y culminan todos los deseos de un hombre cuando se dejan dar por el culo. Hoy, una tía que se deja dar por culo vale muchísimo más que una que no se deja dar por culo. La mamada es commodity, tía que no chupa la polla se puede ir a la mierda...
Ahora, chupar la polla no es diferencial, cualquier tía te chupa la polla. Y si dice que no sólo tienes que ponerle la polla en la boca y te la acaba chupando. Al fin y al cabo, ese es un sexo de lo más seguro que hay...
Las tías tienen que dar un paso más allá. Algunas, pocas todavía, se comportan como auténticas putas en la cama, y culminan todos los deseos de un hombre cuando se dejan dar por el culo. Hoy, una tía que se deja dar por culo vale muchísimo más que una que no se deja dar por culo. La mamada es commodity, tía que no chupa la polla se puede ir a la mierda...
domingo 10 de mayo de 2009
La madura
Aún no había cumplido 30 cuando me follé a una mujer de más de 40.
Fui con un amigo a una discoteca a tomarnos unas copas y reirnos un rato. Después de pasar un rato en la barra mirando el zoológico bajamos a la pista a ver las fieras más de cerca. En poco tiempo apareció la madura hablamos un poco y nos pusimos a bailar.
Para la edad que tenía estaba bastante bien, y bastante borracha también. Tenía unas buenas tetas y un ligero sobrepeso.
Empezamos a hablar, ella iba directa al grano:
madura - ¿Cómo es tu polla?
agua - Eso lo tienes que averiguar tú si quieres
Me tocó la polla por fuera de los pantalones:
madura - Es normal
agua - Si sigues tocando crecerá
madura - Quiero que crezca
Me han pasado muchas cosas en la vida, pero tan rara como esa ninguna. Miré a mi alrededor a ver qué hacía la gente, y la gente pasaba de todo. Estaba oscuro, luces que se movían, ambiente denso de tabaco y alcohol, la gente bailando cerca, mi amigo desaparecido, y yo muy cerca de ella. Ella con su mano en mi polla que empezaba a reaccionar.
agua - No llevo calzoncillos
Me miró sorprendida con una sonrisa y metió la mano por mis pantalones. Mi polla estaba caliente y dura, muy dura. Aquella situación me había calentado mucho, y la mano de aquella mujer provocó cosquillas desde la punta de mi polla hasta el último pelo de mis huevos.
madura - Me gusta tu polla, ¿vamos a follar?
Y así fue como en 5 minutos más estábamos en mi coche camino a su casa. Vivía sola. Fuimos a la habitación. Tenía una enorme cama, todo bien arreglado y bonito. Nos desvestimos rápido. Ella tenía el coño afeitado y empezaban a salirle los pelos, pinchaba un poco, creo que no esperaba follar esa noche.
Ella quería follarme sin condón, pero yo me negué.
madura - Entonces déjame que te la chupe, me encanta tu polla.
Empezó a chupar como una desesperada. La chupaba de puta madre. Tenía la polla a punto de estallar. Le dije que me la quería follar, la tumbé en la cama, me puse el condón y empecé a darle. Estaba muy mojada, tan lubricada que apenas sentía el roce de mi polla en su coño. Con cada embestida sus pezones daban vueltas. Yo intentaba atraparlos con las manos y con la lengua. Ella me agarraba del culo y me apretaba bien adentro. Luego me abrazaba fuerte con sus piernas. Luego a cuatro patas le estuve dando por detrás.
Nos dimos unas vueltas más y para terminar me tumbé yo en la cama boca arriba, con las piernas fuera de la cama y los pies en el suelo. Ella se sentó de espaldas a mí, con los pies en el suelo también, y movía su cuerpo adelante y atrás. Yo desde atrás le agarraba una teta y le frotaba el clítoris. En esa postura se corrió.
Agotados, nos tumbamos en la cama. Estaba amaneciendo.
madura - Quiero que te corras.
Antes de que empezase a bajar la erección me quitó el condón y empezó a chuparme otra vez. Le pedí que parase, me levanté de la cama, ella se sentó en el borde y le puse la polla en la boca para que siguiese.
Terminé rápidamente. Le aviśe, se sacó la polla de la boca pero quiso que le disparase en la cara y en las tetas. Mientras me corría me acariciaba los huevos y hasta el ano. Cuando terminó mi corrida se metió la polla en la boca y la chupó un poco más. Eso es genial, después de la corrida la polla sigue sensible y esa chupada post-corrida es un placer inmenso. Luego se esparció el semen con las manos.
No había estado antes con una tía tan viciosa y experta. Estuvo muy bien. Para tener polvos así de guarros con la pareja hace falta un tiempo de relación y confianza, y ella me dio todo eso la misma noche.
Cuando teminé se duchó, me vestí, y me invitó a un café. Me dijo que le había gustado, que si no me hubiera sacado de casa hace rato, y me dio su número de teléfono, que todavía guardo, por si vuelvo algún día a esa ciudad.
Fui con un amigo a una discoteca a tomarnos unas copas y reirnos un rato. Después de pasar un rato en la barra mirando el zoológico bajamos a la pista a ver las fieras más de cerca. En poco tiempo apareció la madura hablamos un poco y nos pusimos a bailar.
Para la edad que tenía estaba bastante bien, y bastante borracha también. Tenía unas buenas tetas y un ligero sobrepeso.
Empezamos a hablar, ella iba directa al grano:
madura - ¿Cómo es tu polla?
agua - Eso lo tienes que averiguar tú si quieres
Me tocó la polla por fuera de los pantalones:
madura - Es normal
agua - Si sigues tocando crecerá
madura - Quiero que crezca
Me han pasado muchas cosas en la vida, pero tan rara como esa ninguna. Miré a mi alrededor a ver qué hacía la gente, y la gente pasaba de todo. Estaba oscuro, luces que se movían, ambiente denso de tabaco y alcohol, la gente bailando cerca, mi amigo desaparecido, y yo muy cerca de ella. Ella con su mano en mi polla que empezaba a reaccionar.
agua - No llevo calzoncillos
Me miró sorprendida con una sonrisa y metió la mano por mis pantalones. Mi polla estaba caliente y dura, muy dura. Aquella situación me había calentado mucho, y la mano de aquella mujer provocó cosquillas desde la punta de mi polla hasta el último pelo de mis huevos.
madura - Me gusta tu polla, ¿vamos a follar?
Y así fue como en 5 minutos más estábamos en mi coche camino a su casa. Vivía sola. Fuimos a la habitación. Tenía una enorme cama, todo bien arreglado y bonito. Nos desvestimos rápido. Ella tenía el coño afeitado y empezaban a salirle los pelos, pinchaba un poco, creo que no esperaba follar esa noche.
Ella quería follarme sin condón, pero yo me negué.
madura - Entonces déjame que te la chupe, me encanta tu polla.
Empezó a chupar como una desesperada. La chupaba de puta madre. Tenía la polla a punto de estallar. Le dije que me la quería follar, la tumbé en la cama, me puse el condón y empecé a darle. Estaba muy mojada, tan lubricada que apenas sentía el roce de mi polla en su coño. Con cada embestida sus pezones daban vueltas. Yo intentaba atraparlos con las manos y con la lengua. Ella me agarraba del culo y me apretaba bien adentro. Luego me abrazaba fuerte con sus piernas. Luego a cuatro patas le estuve dando por detrás.
Nos dimos unas vueltas más y para terminar me tumbé yo en la cama boca arriba, con las piernas fuera de la cama y los pies en el suelo. Ella se sentó de espaldas a mí, con los pies en el suelo también, y movía su cuerpo adelante y atrás. Yo desde atrás le agarraba una teta y le frotaba el clítoris. En esa postura se corrió.
Agotados, nos tumbamos en la cama. Estaba amaneciendo.
madura - Quiero que te corras.
Antes de que empezase a bajar la erección me quitó el condón y empezó a chuparme otra vez. Le pedí que parase, me levanté de la cama, ella se sentó en el borde y le puse la polla en la boca para que siguiese.
Terminé rápidamente. Le aviśe, se sacó la polla de la boca pero quiso que le disparase en la cara y en las tetas. Mientras me corría me acariciaba los huevos y hasta el ano. Cuando terminó mi corrida se metió la polla en la boca y la chupó un poco más. Eso es genial, después de la corrida la polla sigue sensible y esa chupada post-corrida es un placer inmenso. Luego se esparció el semen con las manos.
No había estado antes con una tía tan viciosa y experta. Estuvo muy bien. Para tener polvos así de guarros con la pareja hace falta un tiempo de relación y confianza, y ella me dio todo eso la misma noche.
Cuando teminé se duchó, me vestí, y me invitó a un café. Me dijo que le había gustado, que si no me hubiera sacado de casa hace rato, y me dio su número de teléfono, que todavía guardo, por si vuelvo algún día a esa ciudad.
sábado 9 de mayo de 2009
La reunión
Hoy he tenido una reunión con una clienta.
No la conocía de antes, pero me ha dejado impresionado desde el primer momento. Estaba muy buena, era guapa, y además era inteligente. La reunión tenía que haber durado una hora pero ha durado dos horas.
Mientras manteníamos la reunión, estaba deseando que fuese ella la que hablase para poder concentrarme en su boca y en sus ojos, y cuando su mirada se iba a otra parte aprovechaba para revisarle las tetas y la cintura. La tía estaba muy buena, sí.
El dedo anular de su mano izquierda estaba vestido, como el mío ahora, así que como amante podría ser ideal. Ella tiene tanto para perder como yo, con lo que el silencio está garantizado.
Mientras le daba repasos con la mirada me imaginaba que me comía su boca mientras la embestía, y sus gemidos se le escapaban en mis labios. También me la imaginaba sobre la mesa inclinada, y yo metiéndosela por detrás. También me imaginaba yo sentado en la mesa y ella saltando sobre mi polla, mientras me perdía en sus tetas. Las reuniones dan para mucho.
Cuando he salido de allí he ido a un bar a comer. Me he metido en el baño y me he tenido que pajear. Mientras me corría me imaginaba que ella también lo hacía, cabalgando mi polla, con sus tetas en mi boca. Genial. He salido bien relajado.
Espero volver a tener una reunión con ella pronto. A ver cómo me lo monto.
No la conocía de antes, pero me ha dejado impresionado desde el primer momento. Estaba muy buena, era guapa, y además era inteligente. La reunión tenía que haber durado una hora pero ha durado dos horas.
Mientras manteníamos la reunión, estaba deseando que fuese ella la que hablase para poder concentrarme en su boca y en sus ojos, y cuando su mirada se iba a otra parte aprovechaba para revisarle las tetas y la cintura. La tía estaba muy buena, sí.
El dedo anular de su mano izquierda estaba vestido, como el mío ahora, así que como amante podría ser ideal. Ella tiene tanto para perder como yo, con lo que el silencio está garantizado.
Mientras le daba repasos con la mirada me imaginaba que me comía su boca mientras la embestía, y sus gemidos se le escapaban en mis labios. También me la imaginaba sobre la mesa inclinada, y yo metiéndosela por detrás. También me imaginaba yo sentado en la mesa y ella saltando sobre mi polla, mientras me perdía en sus tetas. Las reuniones dan para mucho.
Cuando he salido de allí he ido a un bar a comer. Me he metido en el baño y me he tenido que pajear. Mientras me corría me imaginaba que ella también lo hacía, cabalgando mi polla, con sus tetas en mi boca. Genial. He salido bien relajado.
Espero volver a tener una reunión con ella pronto. A ver cómo me lo monto.
miércoles 6 de mayo de 2009
La frígida: acto final
Con la frígida quedé otras veces.
La segunda vez fue mejor que la primera para ella. Se relajó más, llegó más lejos. Hicimos avances, pero tampoco se corrió. Yo sí que me corrí, eso es mucho más fácil.
La tercera vez fue todavía mejor. Lo mismo, follamos durante un par de horas hasta que estaba agotada y tampoco lo conseguimos. La meta estaba cada vez más cerca.
No hubo una cuarta vez. Me llamó por teléfono muy contenta, me explicó que por fin había conseguido correrse, masturbándose, pensando en mí, y que ya no me necesitaba. Así que no volvimos a vernos. Me dijo, eso sí, que me iba a recomendar a una amiga suya que tampoco se corría.
Mantuvimos contacto por correo electrónico, pero poco tiempo. Su amiga jamás llegó a decidirse, así que no tuve que sanarla.
La segunda vez fue mejor que la primera para ella. Se relajó más, llegó más lejos. Hicimos avances, pero tampoco se corrió. Yo sí que me corrí, eso es mucho más fácil.
La tercera vez fue todavía mejor. Lo mismo, follamos durante un par de horas hasta que estaba agotada y tampoco lo conseguimos. La meta estaba cada vez más cerca.
No hubo una cuarta vez. Me llamó por teléfono muy contenta, me explicó que por fin había conseguido correrse, masturbándose, pensando en mí, y que ya no me necesitaba. Así que no volvimos a vernos. Me dijo, eso sí, que me iba a recomendar a una amiga suya que tampoco se corría.
Mantuvimos contacto por correo electrónico, pero poco tiempo. Su amiga jamás llegó a decidirse, así que no tuve que sanarla.
"¿Que es para tí un buen polvo?"
Eso me preguntó ayer una chica. Voy a intentar ser bien conciso para explicar lo que es para mí el polvo "10":
1.- Con una tía que esté buenísima y limpia. Pueden ser más tías como esa, yo miro y luego me las follo.
2.- Los dos hacemos todo lo que nos apetece libremente y al otro le gusta. Por ejemplo, se deja dar por culo.
3.- La tía se corre, y se corre de verdad, sonoramente, y ojalá muchas veces, con squirt y todo.
4.- Un poco borracho.
5.- En una cálida habitación de hotel de lujo.
6.- Chupa la polla de puta madre.
7.- Yo me corro en su boca.
8.- Después no me genera ningún tipo de problema, desaparece.
Ahora, la solución de mínimos sería:
1.- Con una tía normal y limpia
2.- Los dos hacemos lo que nos apetece cuando el otro lo permite
3.- La tía se corre y se corre de verdad
4.- Yo también me corro
5.- Después no me genera ningún tipo de problema, desaparece.
1.- Con una tía que esté buenísima y limpia. Pueden ser más tías como esa, yo miro y luego me las follo.
2.- Los dos hacemos todo lo que nos apetece libremente y al otro le gusta. Por ejemplo, se deja dar por culo.
3.- La tía se corre, y se corre de verdad, sonoramente, y ojalá muchas veces, con squirt y todo.
4.- Un poco borracho.
5.- En una cálida habitación de hotel de lujo.
6.- Chupa la polla de puta madre.
7.- Yo me corro en su boca.
8.- Después no me genera ningún tipo de problema, desaparece.
Ahora, la solución de mínimos sería:
1.- Con una tía normal y limpia
2.- Los dos hacemos lo que nos apetece cuando el otro lo permite
3.- La tía se corre y se corre de verdad
4.- Yo también me corro
5.- Después no me genera ningún tipo de problema, desaparece.
martes 5 de mayo de 2009
¿Quién visita este blog? (Parte 1)
Seguro que soy capaz de escribir muchas más partes...
En este blog he puesto estadísticas con StatCounter, y uno puede ver cómo ha llegado la gente hasta aquí. Me resulta llamativo que en los pocos días de vida de esto, y sin apenas contarlo a nadie, tenga tantas visitas. Por eso he mirado qué busca la gente por internet y porqué llegan aquí.
Han llegado 4 personas que buscaban:
- "tias metiendose botellas por el coño"
- "que puedo hacer para follar sin correrme"
- "mamada lenta"
- "follo botella"
El segundo me ha enternecido... Yo también lo he intentado, eso de follar sin correrme, pero es que da tanto gusto correrse...
En teoría, el sexo tántrico, practicado con tesón y paciencia, puede enseñar a tener orgasmos sin eyacular. Lo he intentado, pero no puedo. Se dice que si lo consigues no pierdes la erección, puedes tener más orgasmos sin correrte y seguir follando tanto rato como quieras. La panacea vamos.
A lo mejor el tío que busca eso tiene eyaculación precoz. Yo a veces tengo muchas ganas de correrme, pero con un poco de control o relajación se supera y puedo seguir follando sin correrme. Sin embargo, hay días, uno de cada cien, que la polla, no sé muy bien porqué, está muy muy sensible, y además especialmente blanda. Total, que esos días mejor no hacer el ridículo y hacerme una paja.
Un día de esos una tía me empezó a chupar la polla y antes de que se me pusiera dura me corrí. Casi no me dio tiempo a avisarla. Ha sido una vez en la vida, pero super rara la cosa. No sabía que me podía correr con la polla blanda... Pero sí, es posible.
En este blog he puesto estadísticas con StatCounter, y uno puede ver cómo ha llegado la gente hasta aquí. Me resulta llamativo que en los pocos días de vida de esto, y sin apenas contarlo a nadie, tenga tantas visitas. Por eso he mirado qué busca la gente por internet y porqué llegan aquí.
Han llegado 4 personas que buscaban:
- "tias metiendose botellas por el coño"
- "que puedo hacer para follar sin correrme"
- "mamada lenta"
- "follo botella"
El segundo me ha enternecido... Yo también lo he intentado, eso de follar sin correrme, pero es que da tanto gusto correrse...
En teoría, el sexo tántrico, practicado con tesón y paciencia, puede enseñar a tener orgasmos sin eyacular. Lo he intentado, pero no puedo. Se dice que si lo consigues no pierdes la erección, puedes tener más orgasmos sin correrte y seguir follando tanto rato como quieras. La panacea vamos.
A lo mejor el tío que busca eso tiene eyaculación precoz. Yo a veces tengo muchas ganas de correrme, pero con un poco de control o relajación se supera y puedo seguir follando sin correrme. Sin embargo, hay días, uno de cada cien, que la polla, no sé muy bien porqué, está muy muy sensible, y además especialmente blanda. Total, que esos días mejor no hacer el ridículo y hacerme una paja.
Un día de esos una tía me empezó a chupar la polla y antes de que se me pusiera dura me corrí. Casi no me dio tiempo a avisarla. Ha sido una vez en la vida, pero super rara la cosa. No sabía que me podía correr con la polla blanda... Pero sí, es posible.
domingo 3 de mayo de 2009
LD (parte 2)
Quedamos directamente en su casa, completamente sobrios los dos. Me presentó a sus amigos y compañeros de piso, un chico gay y una chica, muy simpáticos.
Tras un rato de charla se fueron y nos quedamos solos. Pasamos a su habitación. Tenía la ventana completamente abierta y un gran espejo en la pared. Me dijo que le gustaba pensar que la miraban los vecinos. A mi también me gustan esas cosas, pero cuando tengo control de la situación. A esa chica sólo la conocía de una noche, así que pedí que la cerrase.
Cerrada la ventana empezaron los besos, las caricias, caímos en la cama enredados. Su olor seguía siendo igual de especial. Toda su piel, blanca y suave, emanaba un perfume natural, humano y embriagador.
Antes de darnos cuenta ya estábamos desnudos. Ella me tocó la polla y la miró con aprobación. Algunas mujeres dicen que el tamaño no importa, pero si el tamaño está bien ya hay mucho ganado. Ella tenía el coño medio depilado, arreglado, y cuando lo toqué ya estaba rosado, caliente y mojado.
Unos besos y caricias más y todo estaba listo. Ella sacó un condón, yo me lo puse y empezamos a follar. Primero yo encima y ella debajo. Me encantan esos segundos antes y después de meterle la polla por primera vez a una tía. Se siente cierto suspense, y a la vez una emoción triunfadora. Es un momento único, de lo mejor para la autoestima.
Tras unas pocas embestidas y besos nos revolcamos y se puso encima. Tenía unos pezones pequeños terriblemente rosas en unos pechos pequeños. Los chupaba, y olían como el resto de su cuerpo, a calor y a sexo. Ella entornaba los ojos y se ponía cada vez más colorada mientras respiraba hondo por la nariz.
Sólo había gemidos, así que decidí romper el hielo con unas palabras: "¿así es como te gusta zorra?". No os imagináis la cara que puso, ni el enfado que pilló en un momento. Se salió y se puso hecha una fiera. Que si no era ninguna zorra, que era la primera vez que se acostaba con un desconocido, que si bla bla bla.
Como la cagué completamente sólo pude pedirle perdón y pensaba largarme de allí con el rabo entre las piernas. "Perdona, no sabía que eso te iba a molestar tanto, a muchas tías les gusta... Me voy". "No, no te vayas, espera a que se me pase", dijo.
Je je. Pues parecía que un poco zorra sí que era, o que no quería quedarse con el calentón, o que le había gustado mi polla, o que hacía tiempo que no follaba, o todo junto. Hablamos un poco. Me dijo que aunque fuera mentira que prefería que le dijese cosas bonitas y bla bla bla.
Bueno, pues a follar otra vez. Como se me había pasado toda la emoción empezó chupándome la polla, y cuando me la resucitó me coloqué otro condón.
Empezamos a darle de nuevo, esta vez no me atreví a decir nada. Al rato ella estaba a cuatro patas y yo clavándosela por detrás por el coño hasta el fondo, mi cuerpo chocaba con su culo con fuerza, y ella empezó a gemir muy fuerte, los brazos empezaron a temblarle, y yo empecé a hacer más fuerza para correrme con ella. Se cayó sobre la cama gimiendo y yo sobre ella seguí empujando y le dije "me voy a correr...". Pocas embestidas más tarde me estaba corriendo, oliendo su pelo y su piel, cubriendo mi cara con una sonrisa.
Le dije, "qué tal?" "No me he corrido". Alucinaba, juraría que se había corrido, mientras se caía se contraía fuerte y gemía mucho... Pero no lo hizo... Estaba un poco seria. Pero eso no es todo. Tenía la cara, el cuello y las tetas enrojecidas, con un sarpullido. "Tendría que haberte dicho que soy alérgica a la barba, tendrías que haber venido muy afeitado".
Como os podéis imaginar, no hemos vuelto a quedar. Podría escribir la 3ª parte de esta historia con el intercambio de correos y llamadas telefónicas que hubo, pero prefiero resumir que fue un alejamiento educado y desaparición total. Jamás he vuelto a saber de ella.
Tras un rato de charla se fueron y nos quedamos solos. Pasamos a su habitación. Tenía la ventana completamente abierta y un gran espejo en la pared. Me dijo que le gustaba pensar que la miraban los vecinos. A mi también me gustan esas cosas, pero cuando tengo control de la situación. A esa chica sólo la conocía de una noche, así que pedí que la cerrase.
Cerrada la ventana empezaron los besos, las caricias, caímos en la cama enredados. Su olor seguía siendo igual de especial. Toda su piel, blanca y suave, emanaba un perfume natural, humano y embriagador.
Antes de darnos cuenta ya estábamos desnudos. Ella me tocó la polla y la miró con aprobación. Algunas mujeres dicen que el tamaño no importa, pero si el tamaño está bien ya hay mucho ganado. Ella tenía el coño medio depilado, arreglado, y cuando lo toqué ya estaba rosado, caliente y mojado.
Unos besos y caricias más y todo estaba listo. Ella sacó un condón, yo me lo puse y empezamos a follar. Primero yo encima y ella debajo. Me encantan esos segundos antes y después de meterle la polla por primera vez a una tía. Se siente cierto suspense, y a la vez una emoción triunfadora. Es un momento único, de lo mejor para la autoestima.
Tras unas pocas embestidas y besos nos revolcamos y se puso encima. Tenía unos pezones pequeños terriblemente rosas en unos pechos pequeños. Los chupaba, y olían como el resto de su cuerpo, a calor y a sexo. Ella entornaba los ojos y se ponía cada vez más colorada mientras respiraba hondo por la nariz.
Sólo había gemidos, así que decidí romper el hielo con unas palabras: "¿así es como te gusta zorra?". No os imagináis la cara que puso, ni el enfado que pilló en un momento. Se salió y se puso hecha una fiera. Que si no era ninguna zorra, que era la primera vez que se acostaba con un desconocido, que si bla bla bla.
Como la cagué completamente sólo pude pedirle perdón y pensaba largarme de allí con el rabo entre las piernas. "Perdona, no sabía que eso te iba a molestar tanto, a muchas tías les gusta... Me voy". "No, no te vayas, espera a que se me pase", dijo.
Je je. Pues parecía que un poco zorra sí que era, o que no quería quedarse con el calentón, o que le había gustado mi polla, o que hacía tiempo que no follaba, o todo junto. Hablamos un poco. Me dijo que aunque fuera mentira que prefería que le dijese cosas bonitas y bla bla bla.
Bueno, pues a follar otra vez. Como se me había pasado toda la emoción empezó chupándome la polla, y cuando me la resucitó me coloqué otro condón.
Empezamos a darle de nuevo, esta vez no me atreví a decir nada. Al rato ella estaba a cuatro patas y yo clavándosela por detrás por el coño hasta el fondo, mi cuerpo chocaba con su culo con fuerza, y ella empezó a gemir muy fuerte, los brazos empezaron a temblarle, y yo empecé a hacer más fuerza para correrme con ella. Se cayó sobre la cama gimiendo y yo sobre ella seguí empujando y le dije "me voy a correr...". Pocas embestidas más tarde me estaba corriendo, oliendo su pelo y su piel, cubriendo mi cara con una sonrisa.
Le dije, "qué tal?" "No me he corrido". Alucinaba, juraría que se había corrido, mientras se caía se contraía fuerte y gemía mucho... Pero no lo hizo... Estaba un poco seria. Pero eso no es todo. Tenía la cara, el cuello y las tetas enrojecidas, con un sarpullido. "Tendría que haberte dicho que soy alérgica a la barba, tendrías que haber venido muy afeitado".
Como os podéis imaginar, no hemos vuelto a quedar. Podría escribir la 3ª parte de esta historia con el intercambio de correos y llamadas telefónicas que hubo, pero prefiero resumir que fue un alejamiento educado y desaparición total. Jamás he vuelto a saber de ella.
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